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Registrado en el Tribunal de Milán, n° 197 de 25/06/2015

  • LAS GANAS DE REDENCIÓN DE WALTER GARGANO

    El Peñarol dominó el fútbol uruguayo en el segundo semestre de 2017.

    Aparentemente no parece ser una noticia importante, si no fuera que el Manya no ganaba un trofeo desde hace dos años. Y dos largos años de abstinencia son demasiados para una institución que está acostumbrada a triunfar y que a nivel nacional gritó campeón 117 veces, considerando los campeonatos, las copas y otros torneos oficiales. Entre los pilares del renacimiento del club aurinegro está también Walter Gargano que MondoFutbol quiso entrevistar en exclusiva. El Mota, además de haber tratado el tema de la selección, habló de la receta que revitalizó al Peñarol y a la que contribuyó su regreso a Uruguay.

    Un regreso con el que Gargano soñaba ya desde muchos años. Desde cuando, aún jugador del Nápoles, tras una concentración con la selección fue al predio del Peñarol para pedir su deseo.

    Estaba con unos amigos y decidí poner una carta en el buzón en la que estaba escrito ‘Contraten a Gargano’.

    “El club había ofrecido a los hinchas la posibilidad de comunicar a quien querían fichar, así que no dejé escapar la oportunidad”, recuerda irónicamente el ex mediocampista de Nápoles, Parma e Inter de Milán. El deseo de Gargano se cumplió por fin el verano pasado. Para él, la primera despedida del Nápoles en 2012 coincidió con el inicio de un período de altibajos, por lo que, tras dos temporadas no muy satisfactorias en México con la camiseta del Monterrey, decidió darle una sacudida a su propia carrera. “Volví a Uruguay porque sabía lo que iba a encontrar. Conozco el campeonato y quería sacarme unas espinas que tenía clavadas desde hace tiempo”.

    Quería demostrar que aún puedo aportar mucho como futbolista.


    Y este aporte Gargano quiso entregarlo al equipo de sus amores, es decir el Peñarol, sin olvidarse de evidenciar un aspecto. No aceptó este nuevo desafío para reemplazar al ex capitán Nández, cedido al Boca Juniors, ni tampoco para volver a retirarse en su país, como hacen algunos jugadores sudamericanos cuando alcanzan una cierta edad.

    Yo tomé esta decisión por el puro placer de volver a ser protagonista,

    afirmó determinado.
    Y así fue. Varios periodistas locales eligieron al oriundo de Paysandú entre los mejores jugadores del Torneo Clausura 2017 en el que el Peñarol casi terminó invicto. El mérito, según la opinión de Gargano, es en primer lugar de los directivos del club, que de manera inteligente confirmaron al técnico Leonardo Ramos a pesar de un 2016 sin triunfos. «Ramos es un tipo directo, preparado y que cree en el trabajo».

    Se formó profesionalmente en Argentina pero sobre todo, por haber ya conseguido unos títulos en Uruguay, sabe lo que significa ganar aquí.

    De todas formas, el punto focal del éxito del ex técnico del Danubio, equipo en el que en 2003 debutó el mismo Gargano, es otro y tiene que ver con la mentalidad del mundo Peñarol. «Antes estábamos acostumbrados solo a meter la pierna y a ganar las ‘segundas pelotas'».

    Ahora preferimos un estilo de juego más agradable, pelota al piso, y esto se debe al entrenador que cambió la mentalidad del club.

    Los técnicos muchas veces son decisivos en el camino de un equipo hacia la victoria, pero al fin y al cabo son los jugadores que salen al terreno de juego. Y el segundo mérito del club, según Gargano, se refiere a las nuevas incorporaciones. “La dirigencia supo reforzar el plantel con futbolistas experimentados, que fueron también referentes en el vestuario”. La llegada en pocos meses de iconos del fútbol sudamericano como el Cebolla y Maxi Rodríguez y de excelentes jugadores como Lucas Viatri y Gargano aumentaron el promedio de edad pero al mismo tiempo mejoraron el rendimiento de algunos jóvenes interesantes. Uno es el delantero Diego Rossi, que partido tras partido supo ganarse un lugar en el once inicial y que ahora parece estar a punto de mudarse al fútbol estadounidense. Otros dos talentos son el defensor Fabián Píriz y el mediocampista Franco Martínez, para los que Gargano prevé una grande carrera.

    Aunque no han jugado mucho, Fabián y Franco en los entrenamientos siempre demuestran lo que valen. Tienen un futuro brillante.

    El mismo futuro que El Mota quisiera para sí, pensando también en la selección. Óscar Tabárez no lo tomó más en consideración tras Brasil 2014, pero en el espirítu guerrero de Gargano la esperanza es lo último que se pierde, en particular en el año que lleva al Mundial. «Yo soy un profesional y trabajo siempre para llegar a la selección».

    Ahora pueden observarme de cerca y por lo tanto sí, espero siempre estar entre los convocados de Uruguay.

    Un Uruguay que para él puede obtener un resultado importante en Rusia. “Podemos competir por el título”,  – afirma – «pero con una sola condición: buscar una alternativa a nuestro juego tradicional«. Gargano aconseja al Maestro Tabárez apostar más por la calidad de los nuevos talentos uruguayos, como Federico Valverde y Rodrigo Bentancur entre tantos.  Básicamente lo que hizo Leo Ramos en el Peñarol, porque en definitiva

    es un pecado ver campeones como Suárez y Cavani sacrificarse sin poder recibir pelotas limpias.

     

    Foto de portada ©Eltelescopio.com.uy
    Foto Gargano Peñarol ©Telenoche.com.uy
    Foto Leonardo Ramos ©Referi.uy
    Foto Gargano Napoli ©LaPresse
    Foto Gargano Uruguay ©Posta.com.mx

    Alex Alija Čizmić

    Alex Alija Čizmić

    El Jefecito. Mezzo italiano, mezzo bosniaco, ma da sempre innamorato dell'Argentina. Ama tutte le lingue di questa terra, ne frequenta abbastanza e sogna un mondo in cui tutti venerino la fratellanza e la multiculturalità. Forse, MondoFutbol è il posto giusto.

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