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Registrado en el Tribunal de Milán, n° 197 de 25/06/2015

  • MAJOR LEAGUE SOCCER 2017, LA LIGA DONDE TODOS PUEDEN GANAR

    La vigésima segunda edición de la Major League Soccer empezará el viernes 3 de marzo (la madrugada de sabado en Europa), en el Providence Park de Portland: los Timbers, anfitriones, enfrentarán al Minnesota United. El máximo campeonato profesional norteamericano está a punto de volver, a tres meses de la MLS Cup 2016 conquistada por los Seattle Sounders contra el Toronto FC.
    La novedad principal es el ingreso de dos nuevas franquicias: Atlanta United – que hará su debut – en la Conferencia del Oeste y el sobre mencionado Minnesota United – indirectamente procedente de la NASL – en la Conferencia del Este.
    Por lo tanto el número de los clubes afiliados subió a veintidós. A la espera del debut del Los Angeles FC en 2018 y de la eterna concretización del proyecto de David Beckham en Miami, por el que se habla de un traslado a Las Vegas, otras doce ciudades enviaron su propia “solicitud de inscripción”: Charlotte, Cincinnati, Detroit, Indianapolis, Nashville, Phoenix, Raleigh/Durham, Sacramento, San Antonio, San Diego, St. Louis e Tampa/St. Petersburg.

    Beckham

    Fundada en 1993 e iniciada en 1996 con diez instituciones, la MLS declaró que apunta a alcanzar los veintiséis clubes dentro de 2020 y, sucesivamente, los veintiochos.

    Últimamente Atlanta llamó la atención por haber establecido un programa muy ambicioso. La franquicia de Arthur Black – propietario de los Atlanta Falcons en la NFL – disputará la primera parte de la temporada en el Bobby Dodd  Stadium; luego el 30 de julio inaugurará el Mercedes-Benz Stadium frente a Orlando City (a finales de enero ya se habían vendido 27 mil suscripciones). La arena será compartida con los Falcons, tendrá una capacidad total de más o menos 70 mil puestos y en 2019 será la sede del Super Bowl.
    Más allá de un mercado que llevó a Georgia algunos jugadores interesantes: jóvenes sudamericanos como Miguel Almirón, Yamil Asad, Josef Martínez y Héctor Villalba, profesionales afirmados como Carlos Carmona, Greg Garza, Brad Guzan y Kenwyne Jones, veteranos confiables de la MLS como Jeff Larentowicz, Zach Loyd, Michael Parkhurst y Jacob Peterson, el verdadero nombre destacado es el del DT Gerardo Martino.
    El Tata sorprendió a todos y decidió replantearse en Estados Unidos, procedente de las controvertidas experiencias en el Barcelona – que él mismo defino como un fracaso – y en la selección argentina. ¿Extemporáneo exilio de lujo o valiente opción técnica y tal vez también de vida?

    Teóricamente, la llegada de un entrenador latino tan famoso, preparado y de todas formas ganador debería beneficiar al crecimiento de la MLS. Acompañado por colaboradores que incluyen también al director técnico Carlos Bocanegra, ex pilar de la Selección USA, Martino se enfrentará a un fútbol alineado a los otros deportes colectivos americanos y por algunos aspectos diferente, pero que comparte con el resto del planeta una ley no escrita: a grandes inversiones corresponden grandes expectativas.

    Tata

    En general, el último mercado confirmó, en parte, una tendencia significativa: no se busca más, o al menos no sólo, al jugador famoso en el final de su carrera, sino al buen/excelente futbolista aún intacto físicamente y motivado (sin quitarle nada a Didier Drogba, Kaká, Frank Lampard, Steven Gerrard, Andrea Pirlo y David Villa, cuyo aporte, sin considerar la edad, los problemas físicos y el sueldo elevado, fue positivo).

    En este sentido citamos a Mauro Díaz, Sebastian Giovinco, Nicolás Lodeiro, Ignacio Piatti, Giovani dos Santos e Diego Valeri: verdaderos talentos que no supieron expresar sus cualidades en Europa y Sudamérica que ahora son los líderes de Dallas, Toronto, Seattle, Montreal Impact, LA Galaxy e Portland Timbers y símbolos de la MLS.

    En este contexto se podrían enmarcar las llegadas de Fredy Montero (Vancouver Whitecaps, tuvo un pase por Seattle), Maxi Morález (New York City FC) o Nemanja Nikolić (Chicago Fire), aunque nadie de ellos parece a la altura de los sobre mencionados. La búsqueda de otros líderes – con Javier «Chicharito» Hernández en primera posición – está abierta hasta el 30 de setiembre.

    El lento pero constante crecimiento global de la MLS sigue sin vacilaciones: uno de los factores decisivos para la subida mediática del fútbol estadounidense, junto al Campeonato Mundial, a la Liga MX (el torneo mexicano es lo más visto por la TV y Univision firmó un acuerdo con Facebook para la trasmisión de cuarenta y seis partidos en directo en streaming, en inglés, en territorio USA), a la Premier League y al videojuego FIFA.
    Sin embargo, el trabajo del comisario Don Garber – en el cargo desde 1999 – puede ser criticado. Entre las acusaciones más frecuentes a la MLS hay el bajo nivel técnico, táctico y “actitudinal” (que eran las principales preocupaciones del ex DT Jürgen Klinsmann), falta de competitividad a nivel continental (los equipos mexicanos dominan en la CONCACAF Champions League) un sistema juvenil para potenciar y valorizar (las MLS Academies nacieron recién hace unos años), el tope salarial demasiado bajo (480.625 dólares por cada franquicia, con eventual y excesiva diferencia entre pocos atletas sobrepagados, gracias a la denominada «Ley Beckham«, y la mayoría de las plantillas).
    Pero el debate más fascinante concierne la posible introducción del sistema de ascenso/descenso en la pirámide profesional nacional. Actualmente la United States Soccer Federation reconoce a la MLS el estatus de primera división; la NASL y la USL, aunque sean independientes entre ellas, representan la segunda división. Las tres ligas no son “relacionadas” – si bien la mayoría de los 30 equipos de la USL estén hermanadas con los de la MLS – y un club puede aspirar a la máxima división sólo proponiéndose como candidato al rol de expansion team (gestionado por precisos y elevados requisitos económicos, financieros y estructurales).
    Los partidarios de la propuesta promotion/relegation sostienen que es necesario adecuarse a un protocolo tradicional que, en resumidas cuentas, fomentaría una mayor democracia deportiva y incrementaría el nivel agonístico de los campeonatos.

    Don Garber

    Para evitar cualquier malentendido, la dirigencia de la MLS se mostró siempre cerrada a hablar de este aspecto, sirviéndose de razones como la bondad conceptual, funcionalidad práctica y orgullosa americanidad de su propio modelo.
    La lectura correcta de la MLS se encuentra justamente en el equilibrio entre la historia centenaria del football y el espíritu autárquico del soccer (sin los excesos folcloristas del pasado). El promedio de 21.692 espectadores por partido en 2016 – en estadios casi todos de propiedad, modernos y rodeados por una atmósfera pasional y escenográfica, que muchas veces es el resultado de una inteligente campaña llamada “support your local team” – es la mejor tarjeta de visita de una liga que mira hacia el futuro con pragmático optimismo.
    La MLS no posee y quizás nunca poseerá el perfil técnico de la Liga española, el cuadro ambiental de la Premier League, la total solidez de la Bundesliga, el rigor táctico de la Serie A italiana o el exotismo millonario de la Super League china, pero asegura una real incertidumbre subyacente.

    No todos pueden participar, pero todos los que participan pueden ganar: en las últimas diez MLS Cup se alternaron doce finalistas diferentes, con ocho ganadores distintos. A la luz de este continuo cambio en las primeras posiciones, el supuesto maquiavelismo de Garber y compañía resultaría ampliamente tolerable.

    Fuentes: AJC.com, Atlanta United Football Club, Bloomberg, Business Wire, Calcio Finanza, Dirty South Soccer, ESPN FC, Fifty Five One, FourFourTwo, Howler, Major League Soccer, MLS Expert, MLSSoccerItalia, New York Post, Our Sports Central, Panenka, Sport 360°, Sports Illustrated, Top Drawer Soccer, Usa Today, Wikipedia.

    Foto de portada y de Chicharito Hernandez ©LaPresse
    Foto Beckham ©Getty Images
    Foto Tata Martino ©AP
    Foto Don Garber ©AFP

    Angelo Mora

    Angelo Mora

    Una vita professionale a spacciare rock and roll, una vita intera a rincorrere il pallone. Ha intervistato Joe Strummer, gli AC/DC, Lemmy dei Motörhead e tante altre rockstar, ma ha tremato solamente di fronte a Marco Tardelli. Non distingue una salida lavolpiana da una transizione negativa, però si ritiene un grande intenditore di calcio. Proprio come te.

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