La Libertadores de la nueva Medellín

Era el último día de mayo de 1989. El clima atmosférico habitual de las tardes de Bogotá, capital de Colombia.

Leonel Álvarez metió el penal, después de una larga serie de errores en la que sólo parecía ganar la ansiedad. Álvarez sostuvo la presión, y la pelota terminó en el fondo de la red: el Atlético Nacional de Medellín acababa de convertirse en el primer equipo en la historia de Colombia que levantaba la Copa Libertadores.
Años mágicos, por el Atlético Nacional, que habría perdido en las semifinales en los años siguientes, ’90 y ’91, siempre contra Olimpia Asunción. Fueron los años de renacimiento técnico del fútbol colombiano, que había experimentado la “edad de oro” durante la época de la Liga D Mayor, en los 50, con los Millonarios de Di Stéfano, Pedernera y Pipo Rossi, el Ballet Azul, uno de los equipos más fuertes de la historia de fútbol.

El alma paisa, como se llama a las personas nacidas alrededor de Medellín, esperaba poder pasar a la historia, oscureciendo al menos parte de los años de oro del equipo del Districto Federal.

Los años de la “Rosca Paisa”, como todavía se recuerda ese grupo de jugadores ganadores, dirigidos por Pacho Maturana, que en Medellín no nació pero creció y jugó para el Atlético Nacional del maestro argentino Zubeldia, el creador del “milagro” Estudiantes de La Plata uno que, al escuchar Rinus Michels, había creado el “fútbol total” con un par de décadas de antelación.
Un interludio de fútbol maravilloso (tambien Arrigo Sacchi lo elogió), en uno de los momentos más trágicos de la historia de la ciudad, donde Medellín toma esa etiqueta que, incluso hoy en día, parece imposible de quitar.

Pero Medellín ha cambiado, Colombia ha cambiado. Mucho.

ruedanacional

Sin embargo el proyecto futbolistico del Atlético Nacional sigue liderando. Un camino iniciado por el genio de Juan Carlos Osorio en el banco, y ahora completado por Reinaldo Rueda, construido por uno de los clubes más organizados del subcontinente. Que construyó un equipo fantástico con un grupo de jugadores muy largo y jóvenes de mucho talento que pronto veremos en Europa (Marlos Moreno ya ha firmado con el Manchester City, Davinson Sánchez con el Ajax y pronto debería navegar hacia el Atlántico también Seba Pérez).
Esta noche se juega la final de ida de la Copa Libertadores, contra los ecuatorianos del Independiente del Valle.

Esta noche vamos por la historia. Una historia que debe ser renovada y, al menos en parte, limpiada.